Ría Records: Grabando a orillas de Avilés

Hablamos con Ignacio Pozo (responsable del estudio) de música, de grabaciones y de la villa.
Jueves 2 de marzo de 2006.
 

Dentro del panorama avilesino existen varios personajes especiales. Uno de ellos es Ignacio Pozo, principal responsable del estudio de grabación Ria Records. La Travesía del Desierto se acercó hasta allí para charlar con él acerca de su trabajo, de la música, y de Avilés. Acabamos hablando de eso... y de bastante más en una agradable y fructífera conversación de casi dos horas.

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Ignacio Pozo en la mesa de mezclas

Un estudio analógico

Ignacio nos recibe con perfecta puntualidad, y nos conduce a un acogedor y coqueto estudio, situado en la carretera de la ría. Ría Records tiene algo más de un año de vida, y su característica más notable es que está equipado con aparatos para grabación analógica, en lugar de utilizar medios digitales. La primera y principal pregunta estaba clara: ¿Por qué grabar en analógico? Ignacio nos responde en su lenguaje preferido: consulta la carátula del cd que está sonando (Traffic), cambia de pista, y sube a tope el volumen. “Por esto”, dice, “me gusta más”. Inconvenientes: el trabajo es más lento y los aparatos tienen que encargarse a alguna de las pocas compañías que siguen fabricándolos (nos enseña una 24 pistas de 2 pulgadas que compró en Italia).

En relación también con el sonido, sale a la palestra el tema del formato mp3. “Está bien llevar tu Ipod, es cómodo, pero al comprimir se cortan los agudos y los graves”. A los expertos como Ignacio no les cuesta distinguir una grabación en audio de una en mp3. “Se pierde calidad y, sobre todo, la cualidad del sonido” . Asegura no bajarse música de Internet. Se define como un coleccionista, siempre compra.

Mientras Traffic sigue sonando de fondo (fue la banda sonora de nuestra charla), nos comenta que para que un disco sea bueno, tiene que haber primero buena música y después una buena producción. A lo segundo lo considera un elemento vital. “Hay grupos que vienen a Ría Records buscando la grabación analógica. Pero sobre todo buscan estar contentos con cómo se les produce”. En el día a día de un estudio no hay horario fijo, no hay un orden, se trata de una disponibilidad de 24 horas al día, los 7 días a la semana. En estos momentos está terminando de grabar un disco de Freddie Fano y los Marijuana Trio, que editará la compañía malagueña Sleazy Records.

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Bands On Tour Compilation (2005)

Ría Records es también un sello discográfico. Hasta la fecha sólo ha editado el disco “Bands On Tour Compilation”, recopilación de temas de grupos que tocaron en Avilés y en Asturias durante el pasado año 2005, y que acudieron a grabar al estudio avilesino. Sin embargo, la actividad como sello se encuentra bastante parada. Eso sí, se muestra especialmente ilusionado con la posibilidad de editar vinilos en un futuro. Nos explica que hay un mercado del vinilo, gente que sigue comprando y discográficas que, aunque en pequeñas tiradas, siguen editando discos en dicho formato. “Hoy en día es más fácil vender mil vinilos que mil cd’s”.

Pequeñas y grandes discográficas

Como es de suponer, la distribución de discos editados por pequeños sellos es difícil: al tener pocos medios tiene que dejar sus discos en depósito en las tiendas y, si se vende algo, la tienda le paga. Un sello grande puede forzar a las tiendas a que les compren un número determinado de discos. En cuanto a las ganancias, lo que abona el cliente al comprar un disco se reparte entre la tienda, el estudio y la compañía discográfica. Un 30% para cada uno, aproximadamente. Por otra parte, la SGAE cobra una cantidad que ronda los 50 céntimos por cada disco que se grabe (no ya que se venda). La SGAE redistribuye ese dinero entre los que han registrado su canción. Con lo cual, si no registras una canción, pagas por grabar pero no recibes nada por ella. Tras explicarnos esto, sentencia: “Cuando los que pagan a la SGAE no están contentos y los que cobran de ella tampoco, entonces algo está fallando. Debería funcionar de otra manera”.

Se puede decir que los discos que venden compañías como Ría Records sólo sirven de promoción del estudio, se pierde dinero. Por el contrario, las grandes compañías pueden permitirse invertir millones de euros en publicidad y recuperar el gasto. Sin embargo, en gran medida a causa de la música gratis en Internet, las compañías están girando hacia otro modelo de negocio que no se basa en la venta de discos: el management. Es decir, los conciertos son los que proporcionan rentabilidad. Nos habla de los Arctic Monkeys, el grupo revelación del momento, y a los que el hecho de haber colgado sus canciones en la Red les ha reportado una gran fama en pocas semanas.

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Segundo plano

Ignacio estuvo en Londres unos 2 años. Fue a estudiar sonido, y pudo comprobar ’a pie de obra’ las vicisitudes de la industria discográfica británica. “Al volver, ves a Avilés desde otra perspectiva totalmente distinta y ya nunca la pierdes”. Y extrapola esa visión al conjunto del país: “Te das cuenta de que la industria de la música en España no existe, no funciona. En Inglaterra se lleva muchos años cuidando y generando mercado, un interés del público. Eso lleva un trabajo, no sale de un día para otro. Desde los 60, la industria del pop en España, no ha sabido crear mercado. En Inglaterra también existe OT, y el mercado de OT... pero es un mercado más. Emiten OT una hora a la semana y se acabó”. Pone dos ejemplos: los americanos White Stripes (su triunfo en el Reino Unido les abrió las puertas de la escena alternativa mundial) y The Darkness, a los cuales vio tocar en dos ’garitos’ de Londres antes de gozar de su popularidad actual. “Se hicieron famosos porque había una serie de salas donde tocar, un mercado, una industria donde ubicarse. Eso, en España, no hubiera pasado”.

Avilés y sus (inexistentes) iniciativas

En cuanto al plano local y regional, afirma que en Asturias hay una pequeña industria con grupos, discos, estudios... pero sin apoyo. “Hay conciertos interesantes en Gijón, aunque el público que acude casi es siempre el mismo. En Avilés, el movimiento musical existe. Hay bandas que hacen cosas y no se les ve, aquí no se hacen conciertos. Pero sí tocan en Gijón, Oviedo, Candás...”.

Sociológicamente, ve en la ciudad y en la región una confluencia de varios factores que han producido el actual desinterés general. Según él, existe una férrea mentalidad de arriesgar lo menos posible. “Los padres no animaban a los hijos a tener iniciativa, a crear empresa, sino a encontrar un puesto de trabajo y apoltronarse”. Destaca también otros dos aspectos: el hecho de que mucha gente que vino de otras comunidades no se integró y se volvió a ir, y el inmovilismo burgués que existe en la villa. “Antes de comenzar el desmantelamiento de Ensidesa nadie de nosotros supo ver lo que iba a pasar”.

Ignacio, además, tiene muy claro que “el Ayuntamiento está para arreglar las calles, para hacer una escuela de música, un servicio público...”, y que lo que se necesita son iniciativas de la gente, particulares, privadas. “¿Cuántos chicos avilesinos de 17 años ven un póster de un concierto en Avilés de un grupo que no les suena y deciden ir por curiosidad?..."

Prefieren no pensar en la respuesta, ¿verdad?

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¡Muy cierto!